Programa de Apoyo a la Biodiversidad

LECCIONES APRENDIDAS EN EL CAMPO

VINCULANDO LA TEORÍA CON LA PRÁCTICA EN LA CONSERVACIÓN

DE LA BIODIVERSIDAD

Manteniendo la Vigilancia: Experiencias de Campo en la Monitorización Basada en Comunidades

Inset

Si bien las personas y la biodiversidad están inextricablemente vinculadas, alcanzar un equilibrio entre ambas no es tarea fácil. El Programa de Apoyo a la Biodiversidad (BSP) se dedica a promover la conservación en varias de las regiones más biológicamente diversas de la Tierra, incluyendo África, Asia, Latinoamérica y el Caribe. Lecciones Aprendidas en el Campo está basada en las experiencias adquiridas por el BSP al integrar la conservación de la biodiversidad con en el desarrollo socioeconómico, la investigación y el análisis de los diferentes enfoques para la conservación. Los artículos presentados en esta serie buscan compartir lo que hemos aprendido a lo largo del camino. Esperamos que esta serie sirva como catalizador para estimular una mayor discusión, aprendizaje y acción entre los practicantes de la conservación, de manera que sea posible conservar una mayor porción de la biodiversidad.

Main text La monitorización es una herramienta vital en el trabajo experimental de la conservación, sin embargo, no ha sido siempre la herramienta más fácil de utilizar. Hemos entrevistado a doce practicantes de la conservación con experiencia en monitorización basada en comunidades que representan un amplio rango de perspectivas y lugares, desde líderes comunitarios hasta directores de programa en Asia, África, Latinoamérica y el Caribe. Sus consejos y percepciones resultan sorprendemente consistentes. He aquí lo que ellos nos han dicho.

La conservación de la biodiversidad de la Tierra hace que la misión de enviar personas al espacio parezca simple en comparación. Es una labor difícil. No basta con ser un buen administrador y científico, los practicantes de la conservación deben también poseer la sensibilidad y habilidad necesarias para trabajar con las comunidades. Ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades económicas, lidiar con la demanda tanto local como foránea de recursos biológicos y atender valores diversos y muchas veces conflictivos, son todas piezas de la compleja ecuación del administrador de proyectos. Hoy en día, las soluciones para la conservación no solamente incluyen a los habitantes del área en cuestión, sino que dependen de ellos cada vez más.

Frecuentemente las soluciones a los problemas de conservación no son obvias al principio, y si lo fueran, cuidado, ya que el paso del tiempo podría demostrar que estas soluciones eran equivocadas. Debido a los muchos factores desconocidos que existen, las actividades de conservación presentan una dimensión experimental. ¿De qué manera es posible facilitar el diseño de un proyecto de modo que éste tenga la mayor probabilidad de generar un impacto ambiental y social positivo? ¿Cómo involucrar desde un principio a las personas y, cómo mantenerlas involucradas? Y lo más importante, ¿Cómo saber si las intervenciones realizadas tienen éxito?

No es posible, a menos de que se monitoricen los impactos de las actividades realizadas. La monitorización es un vínculo esencial para comprender las causas y los efectos. "La monitorización es un asunto de eficiencia. Si uno quiere alcanzar sus objetivos de conservación será mejor que mantenga un registro de lo que está haciendo, y que se hagan modificaciones si no se están obteniendo resultados", dice Hank Cauley, antiguo director de la Red de Conservación de la Biodiversidad (Biodiversity Conservation Network)(BCN) del BSP, la cual da asistencia a empresas comunitarias que apoyan la conservación de la biodiversidad. Monitorizar aquello que funciona y lo que no funciona y responder de manera inmediata a las nuevas observaciones es un proceso crítico ya que no podemos darnos el lujo de esperar a que se obtengan todos los datos.

Crecientemente, la monitorización más efectiva es aquella que involucra a las comunidades mismas. En el pasado, la monitorización era diseñada por personas ajenas a la comunidad e implementada por consultores que viajaban a la localidad para llevar a cabo una orientación rápida, con la expectativa de que las ONGs y los miembros de la comunidad proporcionaran datos e información de manera milagrosa. Además, la monitorización no era típicamente una parte del diseño original de los proyectos de conservación, sino que se le consideraba casi siempre a destiempo y frecuentemente no se le daba un enfoque basado en la información más apropiada.

En contraste, la monitorización basada en las comunidades es un proceso continuo de colecta, análisis y uso de la información sobre el manejo de los recursos a nivel comunitario, que es donde se originan muchas de las amenazas contra la biodiversidad y también donde se toman las decisiones referentes al uso de los recursos. Por lo general este proceso comienza con la percepción por parte de los miembros de la comunidad de que las cosas ya no son como eran antes, de que existe el peligro de perder lo que se tiene y de que es crucial hacer algo al respecto. La comunidad decide lo que se debe monitorizar y se responsabiliza, por lo menos en parte, de la colecta, análisis y uso de la información. Los resultados de la monitorización se deben integrar a un proceso de toma de decisiones comunitario en el que se le permite a las personas ponderar la evidencia y proponer acciones.

Hallar un terreno común para monitorizar los recursos naturales va más allá del nivel comunitario. Se trata de un proceso colaborativo que necesariamente debe incluir la participación de los miembros de la comunidad, y que también involucra a conservacionistas, ONGs, gobiernos y una serie de asociados con experiencia en la colecta y uso de la información, para facilitar una toma de decisiones bien informada.

Una monitorización efectiva puede ayudar a que una comunidad enfrente amenazas que pongan en peligro su futuro, y a sugerir posibles intervenciones que le permitan responder a estas amenazas, analizar la efectividad de las acciones que se tomen y proveer nuevos discernimientos que faciliten el cambio de comportamientos y prácticas de manejo. Sistemas de monitorización simples que puedan ser manejados fácilmente por los habitantes locales pueden elevar el nivel de conscientización y compromiso por proteger la biodiversidad local.

La monitorización también puede conducir a nuevos discernimientos inesperados. Por ejemplo en el caso de una comunidad ubicada al sur de México, donde un grupo de campesinos estaba monitorizando sus esfuerzos para mejorar las cosechas en suelos empobrecidos. Ellos pretendían incrementar la cantidad de nutrientes en el suelo a través de la adición de materiales orgánicos. "Para su sorpresa," narra Meg Symington, antigua directora del BSP de Latinoamérica y el Caribe, "se dieron cuenta de que la adición de materia orgánica funcionaba, pero no de la forma en la que ellos esperaban. Las propiedades de retención de humedad de la materia orgánica resultaron ser el factor más importante en el incremento de sus cosechas, y no directamente la adición de nutrientes. El agua era el factor limitante, y la adición de materia orgánica mejoró la retención de agua en el suelo, aumentando a su vez los niveles de nutrientes". La monitorización nos indica si nuestras intervenciones están produciendo los resultados que se cree deben ocurrir, pero no nos dice qué es lo que se debe hacer en primer lugar.

Al igual que muchos otros practicantes, los asociados que reciben apoyo del BSP hallaron serios obstáculos en sus primeros intentos de monitorización. El lado positivo es que debido a que hemos estado monitorizando nuestros propios esfuerzos, en la actualidad sabemos cómo manejarlos mejor. Los primeros programas de monitorización, especialmente aquellos en los que se trataba de medir impactos ecológicos, frecuentemente estaban mal enfocados, eran demasiado académicos para resultar útiles y la comunidad no los sentía como propios.

Nuestras propias experiencias nos han mostrado que no hay forma de evadir el asunto. La monitorización es la llave para lograr la conservación. Es por esto que el diseño de herramientas simples y útiles que las comunidades estén dispuestas a utilizar, así como el desarrollo de técnicas de entrenamiento para el uso de dichas herramientas se ha convertido en uno de los principales enfoques del trabajo de conservación del BSP.

Para atender esta necesidad, Richard Margoluis, Director del Programa de Análisis y Manejo Adaptativo y Nick Salafsky, Oficial Principal de Programas de la BCN, desarrollaron un manual para practicantes titulado Measures of Success: Designing, Managing and Monitoring Conservation and Development Projects (Medidas de Éxito: Cómo Diseñar, Manejar y Monitorizar Proyectos de Conservación y Desarrollo). Los métodos de monitorización simplificados basados en las comunidades que el personal del BSP enseña están logrando que la monitorización y la evaluación dejen de ser un requisito burocrático para convertirse en una herramienta útil. "La monitorización se ha reencarnando, en lugar de ser un monstruo como Frankestein que anda por ahí asustando a la gente, ahora es algo sumamente útil" dice John Parks, un "entrenador de entrenadores" de la BCN, que se dedica a enseñar monitorización comunitaria basándose en el enfoque descrito en Measures of Success.

Los siguientes sumarios y la narración del caso modelo subrayan lo que el BSP ha aprendido hasta el momento en sus intentos por facilitar la conservación con base comunitaria a las ONGs, a las propias comunidades y a los gobiernos.

Obstáculos Comunes

Al hablar con cualquiera sobre la monitorización, la gente jura por ella o huye despavorida, dependiendo de sus experiencias pasadas con el tema. Una y otra vez la gente evade la monitorización por razones que a primera vista parecen válidas, pero que frecuentemente son las mismas razones por las cuales se debería monitorizar.

1) Sobrecarga de Trabajo

Históricamente, muchas ONGs han llevado a cabo programas de monitorización y evaluación solamente por que así era requerido por los donantes como un prerequisito para ofrecer su apoyo. Las personas que trabajan en ONGs locales, nacionales e internacionales y organizaciones gubernamentales frecuentemente consideran la monitorización como una carga adicional para sus ya sobrecargadas agendas de trabajo. El personal de los proyectos en ocasiones llega a estar tan abrumado con la operación diaria de sus organizaciones que no les parece posible que exista el tiempo o el dinero necesarios para invertirlos en monitorización. Los practicantes que reciben apoyo del BSP son los primeros en admitir que, al igual que todo del mundo, ellos también están abrumados de trabajo, pero argumentan que no se pueden dar el lujo de no monitorizar. Es una pérdida de tiempo y de recursos el continuar trabajando en direcciones que no están dando resultado.

2) Miedo de Revelar Fracasos.

Desde el punto de vista de la comunidad, la gente tiene miedo de que la monitorización revele problemas a los que la misma comunidad se tendrá que enfrentar. Desde el punto de vista de las ONGs, la vacilación ante la monitorización se desprende de la percepción de que el apoyo financiero está ligado al éxito y que la monitorización podría indicar que se ha fallado. Sin embargo, éste es el único medio para mantenerse en la ruta correcta, especialmente en vista de la naturaleza cambiante de las condiciones del medio ambiente. La monitorización nos ofrece observaciones correctivas y nos indica hacia donde nos están llevando nuestras acciones. Nos proporciona la información necesaria para tomar las mejores decisiones posibles acerca de la manera en la que nuestras actividades afectan el cambio en cualquiera que sea la condición que estemos tratando de influir. Es por esto que es importante hacerse a la idea de que la conservación es un proceso de aprendizaje en el que es esencial adaptarse a lo que se ha aprendido. Debemos también instruir a las agencias donantes para que compartan con nosotros este punto de vista.

3) ¿Qué Monitorizar? ¿Por Dónde Empezar?

La impresión de que la monitorización tiene que ser precisa, complicada y por lo tanto llevado a cabo exclusivamente por científicos y otros expertos, es bastante común. Debido a que las personas por lo general carecen de lineamientos concisos y claros acerca de las estrategias de monitorización, tienden a evitarla por completo, o de mala gana cumplen algunos requisitos básicos y mal diseñados sin llegar a beneficiarse de los resultados que podrían obtener de la monitorización. Es importante que la monitorización sea una parte integral del diseño de cada proyecto desde el principio. A menos de que se inicie de manera temprana en el proyecto, cualquier observación que produzca será "demasiado poco y demasiado tarde".

4) Distintas Agendas

Las diferencias entre las agendas de las comunidades y las de otros interesados pueden conducir a desacuerdos sobre los indicadores de la monitorización. Los conservacionistas tienen que facilitar un tipo de monitorización que refleje lo que la comunidad quiere hacer o ya está haciendo. Los indicadores tienen que reflejar las inquietudes de la comunidad. Por ejemplo, " los científicos quizás estén interesados en salvar la biodiversidad de los arrecifes de coral, mientras que la comunidad está más interesada en mantener su pesquería" observa Kath Shurcliff, Director del Programa KEMALA (Conservación basada en la Comunidad) del BSP en Indonesia. Así que es posible que exista un desacuerdo acerca de los indicadores a pesar de que los resultados finales estén vinculados. Algunas veces la monitorización científica y la monitorización comunitaria pueden ir de la mano y otras veces no.

5) Circunstancias Comunitarias Desestabilizadoras

La naturaleza de una comunidad puede ser una ventaja o una desventaja en la monitorización. Por ejemplo, en países como Ruanda, la gente se reubica debido a las guerras. En Nepal el analfabetismo puede ser un obstáculo ya que limita la colecta de datos. Y las personas que viven tratando de subsistir día a día quizás no sean capaces de realizar las actividades de monitorización de manera sostenible. Las necesidades conflictivas de los diferentes grupos dentro de una misma comunidad entran en juego. "Yo creo que en nueve de cada diez instancias, los motivos por los cuales un proyecto trastabillea se deben a la falta de entendimiento y atención que se da a las agendas políticas," dice John Parks. "Los administradores de los proyectos se enfocan sobre el asunto más obvio, que es el uso de los recursos, en lugar de enfocarse en asuntos tales como la manera de mitigar agendas conflictivas, es decir, las necesidades de los distintos grupos." Si existe una carencia seria de estabilidad y cohesión comunitaria, es menos factible que la monitorización tenga éxito.

6) Falta de Tenencia de los Recursos

Es más posible que se tenga éxito en la monitorización cuando se trabaja con un grupo que posee tenencia sobre la tierra o los recursos y que también tiene un conocimiento ecológico tradicional de sus recursos naturales. Si las comunidades poseen tenencia, entonces tienen un mayor incentivo para manejar sus recursos. "Si carecen de seguridad a largo plazo, entonces la tendencia que se da es la de minar los recursos antes de que alguien más lo haga", dice Judy Oglethorpe, Directora del Programa de África y Madagascar del BSP . "Se necesita una comunidad bien definida que tenga límites y derecho sobre los beneficios. Se requiere de una estructura de manejo basada en la comunidad, de buena organización y de un recurso básico adecuado." Estos elementos son tan fundamentales, que los proyectos de conservación de la biodiversidad apoyados por el BSP a menudo comienzan ayudando a que las comunidades que aún no se autoreconocen como los designatarios de sus propios recursos, obtengan tenencia.

Ingredientes para el Éxito

A continuación hablaremos de algunos de los ingredientes que, de acuerdo a la experiencia del BSP, aumentan la factibilidad de que la monitorización basada en comunidades tenga éxito.

1) Relevancia para la Comunidad

Hay que asegurarse de que las comunidades conozcan y consideren importante aquello que están monitorizando. Los proyectos de conservación con base en comunidades deben tener el apoyo y la credibilidad de las propias comunidades. Aunque esto parezca obvio, es increíble la frecuencia con la que los proyectos carecen del apoyo de la comunidad. La gente debe estar convencida de la importancia y relevancia de la monitorización, de lo contrario, lo que generalmente sucede es que una multitud de motivos se interponen en el camino e impiden que se lleve a cabo la monitorización. Para los miembros de la comunidad "no se trata de un proyecto de conservación, sino que se trata de su propia vida," dice Meg Symington. Las personas que lleven a cabo la monitorización deben tener bien claras las razones por las cuales se está colectando información y cómo esto se vincula a los intereses propios de la comunidad. Los indicadores deben tener un valor para la comunidad al tiempo que reflejen las metas del proyecto. Por ejemplo, ¿qué tan lejos de la aldea se aventura una mujer para buscar leña? ¿Cuáles especies eran utilizadas por las personas anteriormente que en la actualidad ya no se utilizan? La clave es la relevancia.

2) Los Diseñadores Deben ser los Ejecutantes

La monitorización no se trata solamente de encontrar algunos indicadores que deben ser rastreados en algún momento dado. Las estrategias comprensivas de monitorización deben ser desarrolladas al mismo tiempo que se piensa en las metas del proyecto, los objetivos y las actividades. De la claridad en el diseño se deriva la claridad en las estrategias y las actividades de manejo. Una vez que se sabe lo que se quiere lograr y los impactos que se desean alcanzar, la monitorización y los indicadores surgen por sí solos, de forma natural. Las personas que vayan a utilizar la información deben estar involucradas en todas las fases del diseño y la monitorización, y deben tener un entendimiento bien claro de la relevancia que tiene el diseño. Si los diseñadores son los ejecutores, entonces la monitorización se enfocará sobre la causa y el efecto, en lugar de enfocarse sobre los procesos innecesariamente complicados que los donantes imponen.

3) Diseño Simple y Enfocado

El BSP ha adaptado y reempaquetado su enfoque hacia la monitorización con el fin de hacer esta tarea menos abrumadora. "Mientras que algunas personas se dedican a recopilar alteros de información, pocas son las personas que saben cómo utilizarla", dice Nick Salafsky. El diseño debe tener un fin que lo conduzca a un subgrupo relativamente pequeño de datos. La nueva monitorización es más pequeña, sin rebuscamientos y simple. Tiene menos partes. Si el diseño es oneroso, entonces la monitorización no se llevará a cabo. "Yo siempre empiezo con una regla básica que dice que ¡debe ser divertido!", dice John Parks. "Cuando se trabaja con comunidades locales, yo realmente creo que éste es un ingrediente esencial.... y puede llegar a ser uno de los factores principales para que los esfuerzos de monitorización sean sostenibles". Otro elemento clave para lograr la sostenibilidad es hacer que la monitorización forme parte de la vida cotidiana de la comunidad. Idealmente se debería integrar a alguna actividad que las personas lleven a cabo ordinariamente, como por ejemplo, monitorizar la calidad del agua cuando ésta se colecta para el uso diario, o medir los peces colectados durante un período específico de tiempo (esfuerzo/captura). Aunque la monitorización basada en comunidades debe mantenerse relativamente simple, las mediciones deben ser precisas y cuidadosamente registradas

4) Tutelaje Sensible

Durante la fase inicial de un proyecto es crucial contar con el apoyo de expertos apropiados y también es importante asegurarse periódicamente de que la monitorización se ajuste a las necesidades de información que tiene la comunidad. Expertos foráneos pueden facilitar el diseño de un plan de monitorización bien enfocado, simple, que sea culturalmente apropiado y que enseñe habilidades de monitorización simples y precisas. "Para lograr una monitorización bien eficaz, es necesario ayudarle a la gente a ser creativos en la solución de sus propios problemas." dice Nick Salafsky. Sin embargo, si no existe un entrenamiento eficiente de entrenadores locales, la monitorización nunca podrá despegar. La comunidad es quien posee la información. El trabajo del entrenador es el de obtener esta información de una manera sensible, de forma que el diseño del proyecto sea un proceso enteramente participativo. Algunas personas son muy sensibles a todos los aspectos que rodean un proyecto, mientras que otras se enfocan más sobre los resultados. Es importante encontrar el equilibrio de aptitudes que existe en cada aldea y trabajar a partir de éste. Las personas que se encargan de la monitorización deben ser comunicadores muy hábiles. "La monitorización debe pertenecerle a la comunidad", dice John Parks. "Tiene que ser enteramente participativa. Si uno [el entrenador] no recibe ningún crédito una vez que la monitorización se ha implementado, es probablemente porque hizo bien su trabajo".

5) Liderazgo

El éxito en la monitorización está directamente relacionado con el liderazgo. "Se deben identificar e involucrar a los líderes de la comunidad, ya que ellos son quienes sostendrán las actividades de monitorización", dice Laurent Somé, Oficial Principal del Programa de África y Madagascar. Es importante enfocar los esfuerzos iniciales del proyecto hacia la coordinación de esfuerzos con los líderes presentes u ofreciendo incentivos a aquellos individuos de la comunidad que están motivados para que ellos se conviertan en los futuros líderes. Los entrenadores pueden identificar a aquellos individuos con aptitudes para mantener el registro de la monitorización y alentarlos para que asuman el liderazgo. "Se debe trabajar con las comunidades a nivel social y no sólo a nivel académico", dice Vance Russell del Programa de Análisis y Manejo Adaptativo del BSP. Es esencial que se establezca una relación de confianza entre las personas que lleven a cabo la monitorización y el equipo encargado de llevar a cabo el entrenamiento. Por los menos se debe tener un entendimiento de la estructura de liderazgo.

6) Trabajo con la Estructura Comunitaria

La dinámica que existe dentro de una comunidad - sea ésta de asuntos de género sexual, generacional o de poder, es siempre relevante. Algunas comunidades son igualitarias mientras que otras son jerárquicas. Cada poblado es diferente. "No se debe olvidar el componente humano; de hecho, se debe trabajar con él." dice Laurent Somé. Somé recuerda sus experiencias de trabajo como miembro del proyecto BIOME (Evaluación y Monitorización de Biodiversidad) del BSP con una comunidad de Burkina Faso de la siguiente manera: "Estabamos indecisos respecto a si debíamos involucrar o no al jefe de la aldea. Los miembros de la comunidad expresaron una fuerte disposición a que se les tomara en cuenta, pero no se sentían cómodos expresando sus opiniones si no contaban con el endoso del jefe, por lo que al final decidimos involucrarlo. El jefe resultó ser de ideas muy abiertas y además de darnos muy buenos consejos, facilitó que se diera una discusión cruzada. Debido a que el jefe era una persona de ideas modernas, sabía que nosotros queríamos que hubiera una discusión cruzada. Esta fue una innovación que se dio gracias a él.

7) Participación de Todas las Partes Interesadas

Aunque parezca una tarea difícil, es importante tratar de involucrar tanto a aquellas personas que serán las más afectadas por la falta de conservación, como a aquellas que representan las mayores amenazas. "Hay que involucrar a todos niveles de la comunidad, incluyendo a aquellas personas que se ven más afectadas por las actividades que se supone se deben monitorizar y aquellas personas que pueden influir el resultado final" dice Kath Shurcliff. "El involucramiento de los oficiales de gobierno es crítico, ya que ellos pueden monitorizar el proceso de monitorización y, como resultado, pueden establecer reglas, idealmente de manera cooperativa." El involucramiento de un gobierno puede conducir a la reforma de las políticas y a que se obtengan mayores impactos. Se requiere de una participación lo más amplia posible. Si el proceso está en manos de unos cuantos es más difícil convencer a la gente. "Es posible que los tomadores de decisiones no tengan el tiempo para participar, pero tienen que estar convencidos", dice Rod Taylor, antiguo Oficial Principal del Programa de Asia y el Pacífico. La clave para lograr involucrar a aquellos que tienen el poder está en demostrar la relevancia que el asunto tiene para ellos. Debe existir un nivel muy elevado de análisis de todas las partes interesadas. Se deben tomar en cuenta todos los niveles de grupos y personas interesados así como los papeles que cada uno juega en términos de su interés y de su influencia. Se debe determinar repetidamente quiénes son los interesados para poder darse cuenta de si ha habido cambios. Este proceso se lleva a cabo típicamente sólo una vez y casi nunca se reevalúa. Los miembros de la comunidad deben participar en este proceso y deben decidir quién más debería participar.

8) Trabajar Respetando los Ritmos de la Comunidad

Al describir la necesidad que tienen los administradores de proyectos de adaptarse a los ritmos socioeconómicos de la comunidad, Laurent Somé señala que "Uno debe saber cuándo cancelar una reunión. Por ejemplo cuando ésta entra en conflicto con las actividades agrícolas. Si empieza a llover y la gente necesita salir a trabajar en los campos, no hay que ponerlos en una situación dificil en la que se sientan obligados para con uno. Hay que mantener un equilibrio entre lo que se les está pidiendo a los miembros de la comunidad que hagan y lo que se les está dando a cambio. Si la gente tiene la impresión de no estar recibiendo gran cosa, entonces es muy difícil seguir molestándolos continuamente para que asistan a reuniones e inviertan más de su tiempo. Diane Russell, del BSP, recomienda que la monitorización se integre a las reuniones de la iglesia o del pueblo, ya que es ahí donde los miembros de la comunidad se reúnen más comúnmente. Estas reuniones por lo general presentan buenas oportunidades para tener discusiones comunitarias.

9) Mantener una Actitud Abierta ante Resultados Inesperados

"Creo que se debe dar por hecho que no sabemos cuales son todas las acciones más apropiadas para alcanzar los resultados deseados", dice Kath Shurcliff. "He escuchado a muchos científicos decir que ya sabemos cuál es la solución; lo difícil es lograr que la gente coopere. He observado a demasiados científicos realizando estudios en arrecifes de coral que asumen saber cuáles son las respuestas. Cuando surge nueva información contraria a lo que esperaban, entonces se ponen a discutir y a inventar excusas para explicar lo que está ocurriendo en lugar de pensar, 'pues tal vez no estábamos en lo correcto'."

Conclusión

Sin importar qué tan bien se prepare un proyecto, rara vez las cosas suceden como se planearon. Es por este motivo que la monitorización es esencial. De muchas maneras los resultados más interesantes, es decir, los hallazgos que nos llevan a lograr verdaderos avances en el entendimiento, son aquellos que no esperábamos obtener. Sin embargo, uno solamente se beneficiará de estos resultados inesperados si está dispuesto a buscarlos, aprender de ellos y a actuar sobre lo aprendido. El actuar con curiosidad genuina y el estar dispuesto a aprender tanto de los éxitos como de los fracasos últimamente servirá para fortalecer las habilidades del administrador del proyecto y le ayudará a alcanzar sus metas. Si uno ha ido llevando a cabo la monitorización desde el principio y logra alcanzar las metas trazadas, entonces otros podrán replicar este éxito.

El siempre intercambiante juego de los factores políticos, biológicos, culturales y socioeconómicos requiere de vigilancia constante. Es por esto que la monitorización debe ser un proceso continuo que se debe integrar a todos los aspectos del manejo del proyecto. Quizás la parte más importante es la de la "automonitorización"- el reflexionar acerca de si nuestras actividades están "sintonizadas" tanto como con la gente como con el medio ambiente. John Parks gusta de describirlo así: "Cuando uno enciende la radio eso no significa que automáticamente se reciba la información que uno quiere. Al encender la radio se reciben solamente ruidos, hay que sintonizar el aparato para recibir la información clave que uno necesita. La monitorización nos sintoniza para recibir y entender señales".

"La monitorización basada en comunidades tiene como objetivo tratar de llegar a un punto donde mantengamos la vigilancia sobre el pequeño pedazo de naturaleza en el que cada uno existimos", dice Parks. Se trata de mantener la vigilancia sobre nuestro destino final, lo que estamos haciendo y porqué lo estamos haciendo, y usar esta información para tomar mejores decisiones sobre el manejo de los recursos.

Fiji, un Caso Modelo: Contabilizando el Éxito en La monitorización

Basado en Comunidades

Desde enero de 1996, el BSP y sus afiliados (Universidad del Pacífico Sur, Alianza para el Bosque Tropical (Rainforest Alliance), Comité de Acción del Pacífico Sur para la Ecología Humana y el Medio Ambiente, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF)-Pacífico Sur y el Departamento del Medio Ambiente de Fiji) han estado trabajando con miembros de la comunidad del condado de Verata Tikina, Fiji, para monitorizar sus recursos marinos. Hasta el momento, parece estar funcionando bien. Muchos de los ingredientes que discutimos anteriormente pueden servir para explicar cómo.

Durante siglos, los fijianos han dependido de los ecosistemas marinos para obtener su alimento y su sustento. Sin embargo, hoy en día, los miembros de la comunidad de Verata Tikina, que es un condado formado por siete aldeas, se encuentran preocupados por las amenazas que la sobreexplotación y la sedimentación representan para sus recursos marinos. Ellos quieren controlar la sobreexplotación, y al mismo tiempo encontrar fuentes alternativas para obtener ingresos.

Los arrecifes coralinos de Fiji poseen una gran riqueza biológica y actualmente son el objeto de la atención mundial debido a que son fuentes potenciales de nuevas sustancias químicas que podrían proporcionar curas para el cáncer, SIDA y bacterias resistentes a las drogas. El BSP y sus afiliados han estado trabajando con los miembros de la comunidad para monitorizar estos recursos y para mejorar sus ingresos económicos a través del desarrollo de un acuerdo de prospección biológica entre las comunidades locales y las compañías farmacéuticas. Juntos están trabajando para establecer nuevas políticas que permitirán que los beneficios generados a través de la criba de organismos marinos y el posible desarrollo de nuevas drogas vayan directamente a las comunidades, en lugar de ir exclusivamente a las arcas nacionales.

En Fiji, la tenencia de recursos marinos está basada en la comunidad. "Las comunidades conocen sus arrecifes coralinos como a la palma de su mano" dice John Parks, un entrenador que ayudó a las comunidades en el diseño de un programa de monitorización de recursos marinos costeros. Los fijianos viven en comunidades muy apegadas, con estructuras sociales muy rígidas y poseen un sólido conocimiento ecológico de sus ecosistemas. Los aldeanos utilizan un enfoque altamente comunitario en la toma de decisiones y mantienen contacto estrecho con los oficiales de gobierno.

En 1996, las comunidades de Verata participaron en una evaluación de recursos cuya finalidad era la de establecer las necesidades prioritarias de sus aldeas. Los miembros de la comunidad hicieron mapas de sus aldeas, identificaron los problemas percibidos y discutieron maneras de resolverlos. Después, en abril de 1997, un taller de monitorización biológica participativa de dos semanas se llevó a cabo en Verata. Representantes de las siete aldeas participaron y el numero de participantes fué aumentando cuando más y más aldeanos, intrigados por lo que estaba aconteciendo se animaron a participar. Los participantes identificaron los problemas locales en el manejo de los recursos marinos, desarrollaron planes de acción para enfrentar los retos y diseñaron planes de monitorización para poder juzgar el éxito de sus intervenciones. Se identificaron y aprobaron dos zonas tabú (zonas de no colecta) para permitir hacer una comparación en los niveles de organismos en áreas cosechadas y áreas no cosechadas, con el fin de estudiar las tasas de recuperación y para conservar la biodiversidad.*

Al final del taller los aldeanos invitaron a 40 administradores del gobierno a participar en un viaje de campo para observar la monitorización en acción. "Los oficiales de gobierno vieron que los residentes de las aldeas estaban perfectamente capacitados para hacer una labor relativamente sofisticada de monitorización cuantitativa y que estos esfuerzos claramente podrían complementar las acciones tomadas a niveles de política", dice Parks. "Estaban sorprendidos ante la habilidad de los habitantes de Verata para monitorizar sus recursos y explicar la importancia de los resultados. Algunos incluso admitieron que habían pensado que tales habilidades sólo podrían desarrollarse a través de una educación universitaria formal".

De hecho, los representantes del gobierno quedaron tan impresionados, que pidieron que se ofreciera un taller de entrenamiento para sus propios departamentos gubernamentales y también invitaron a las ONGs. Durante este taller, llevado a cabo en julio de 1997, 30 participantes adicionales aprendieron las técnicas y la teoría sobre los métodos participativos de monitorización biológica y asistieron a la gente de Verata en sus ejercicios de monitorización.

A través de su participación en los talleres de monitorización del BSP, los jefes administrativos o alcaldes de dos aldeas fijianas en Verata, Tomitiani (Tomu) Boginavalu y Pio Radikedike, han desarrollado un compromiso apasionado por la monitorización y el uso sostenible de los recursos. Han podido observar que, por ejemplo, la cosecha controlada permite la recuperación del berberecho marino o "kaikoso", como se le conoce localmente, en áreas de no colecta. Kaikoso fue elegido por la comunidad como un indicador de impacto. Es fácil de contar y de medir y es un recurso valorado por la comunidad. Recientemente, Tomu presentó sus inquietudes acerca de la cosecha de corales en una junta del Consejo de Verata. El Consejo endosó sus preocupaciones y presentó una moción ante el Consejo Provincial de Tailevu para prohibir la cosecha de coral. Parece ser que la existencia de un liderazgo local vigoroso es crítica para trabajar con comunidades grandes y para involucrar a las partes interesadas apropiadas.

Pio y Tomu creen que la unidad de sus aldeas es la clave para lograr una monitorización exitosa. "Una aldea fijiana tradicional posee un espíritu de cooperación", explica Pio. "En situaciones sociales como ésta, su consejo es el siguiente: 'Hay que llevar a cabo el entrenamiento en todas y cada una de las aldeas, de manera que la gente sepa de qué se trata el entrenamiento. No hay que enviar solamente a una o dos personas a un lugar, porque si sólo hay una voz hablando, ésta no será escuchada....si hay más gente reforzando y enfatizando las ideas, entonces sí funciona. Todo se lleva a cabo de manera comunitaria por lo que todos los miembros de la comunidad deben estar conscientes de lo que está sucediendo. Habrá mayor discusión acerca del tema, se formularán más preguntas y más asuntos saldrán a relucir. El proceso completo se ve beneficiado. Incluso en las reuniones en las que bebemos un poco de cava podemos explicar al resto de las comunidades los beneficios que traerá la monitorización para el futuro de nuestro hijos.'"

Como resultado de haber presenciado el proceso de entrenamiento, muchas más personas se interesan en la monitorización. "En las reuniones de la comunidad debemos explicar las actividades que el equipo de monitorización ha realizado y lo que ha aprendido", dice Tomu. "La comunidad ha aprendido a través del entrenamiento que aunque cada quien tiene una opinión, si se posee información, entonces ésta no es solamente una opinión. Entonces la gente acepta lo que la información obtenida les está diciendo."

"Desde el principio," recuerda Parks, "nadie le dijo a la comunidad de Verata lo que debían monitorizar. Fue una decisión suya completamente. Como entrenador, lo único que uno puede hacer es facilitar el proceso. La monitorización debe pertenecerle a la comunidad. Debe ser completamente participatoria. Si en cualquier momento se vuelve de uno [la gente de afuera], entonces se ha perdido."

Practicantes de la Conservación del BSP y otros Asociados que fueron entrevistados para este Fascículo.

Tomiatiani Boginavalu, Jefe Administrativo y Entrenador Local de Monitorización, Verata, Fiji
Hank Cauley, antiguo Director, BCN
Judy Oglethorpe, Directora del Programa de Africa y Madagascar
John Parks, Oficial de Programa, BCN
Pio Radikedike, Jefe Administrativo y Entrenador Local de Monitorización, Verata, Fiji
Diane Russell, Oficial Principal de Programa, BCN, Fiji
Vance Russell, Oficial del Programa de Análisis y Manejo Adaptativo
Nick Salafsky, Oficial Principal de Programa, BCN
Kath Shurcliff, Director del Programa KEMALA, Indonesia
Laurent Somé, Oficial Principal del Programa de África y Madagascar
Meg Symington, antigua Directora del Programa de Latinoamérica y el Caribe
Rod Taylor, antiguo Oficial Principal del Programa de Asia y el Pacífico
Recursos Recomendados para la monitorización basada en Comunidades
Larson, Patricia, and Dian Seslar Svendsen. 1996. Participatory Monitoring and Evaluation: A Practical Guide to Successful ICDPs.
Washington, D.C.: World Wildlife Fund.
Margoluis, Richard, and Nick Salafsky. 1998. Measures of Success: Designing, Managing and Monitoring Conservation and Developmental Projects. Washington, D.C.: Island Press. Peters,
Charles M. 1994. Sustainable Harvest of Non-Timber Plant Resources in Tropical Moist Forest: An Ecological Primer.
Washington, D.C.: Biodiversity Support Program. (también disponible en español, francés y bahasa Indonesia).
Salafsky, N. and R. Margoluis; with K. Redford, B. Dugelby, and J. Adams. En Prensa. Adaptive Management: A Primer on Its Use and

Application to Conservation and Development Projects. Arlington, Virginia: The Nature Conservancy.

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Nos gustaría obtener retroalimentación de este primer fascículo de Lecciones Aprendidas en el Campo. Por favor tómese un minuto para decirnos lo que le ha gustado y lo que no le ha gustado de este artículo, así como maneras para hacerlo más útil. Por favor envíe sus comentarios y sugerencias al Biodiversity Support Program, Communications Division 1250 24th St. NW, Suite 500, Washington, D.C. 20037, o visite nuestro sitio en la red en www.bcnet.org.

Acerca de esta Publicación

Lecciones Aprendidas en el Campo del BSP trata temas que puntualizan las condiciones necesarias para tener éxito en la conservación, basándose en lo que el BSP está aprendiendo de nuestros asociados en el campo.

Este artículo fue posible a través del apoyo obtenido de la Oficina Global del USAID, bajo los términos de la subvención número DHR-5554-A-00-8044-00. Las opiniones aquí expresadas son aquellas del autor y no necesariamente reflejan las del USAID.

El contenido de esta publicación puede ser reproducido para propósitos educativos y no comerciales.

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Acerca del BSP El Programa de Apoyo a la Biodiversidad (Biodiversity Support Program) es un consorcio entre el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), The Nature Conservancy, y el Instituto para los Recursos Mundiales (World Resources Institute), y es financiado por la Agencia Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos (USAID).

La misión del BSP es la de promover la conservación de la diversidad biológica del planeta, así como maximizar el impacto de los recursos que el gobierno de los Estados Unidos dedica a la conservación internacional de la biodiversidad.

Creemos que una base de recursos saludable y segura es esencial para cubrir las necesidades y aspiraciones de las generaciones presentes y futuras.

Para lograr nuestra misión ofrecemos apoyo a comunidades locales, ONGs y gobiernos para que se establezcan:

Autor Presentado

Nancy Baron es una consultora en comunicaciones para la biodiversidad, con experiencia en la comunicación de mensajes ambientales enfocados a audiencias específicas. Escritora, educadora y bióloga, ha sido la pionera de muchas iniciativas de educación pública y programas de conscientización galardonados. Tiene una enorme experiencia en la implementación de estrategias de extensión y medios de comunicación; escribe una columna periódica para el diario Vancouver Sun y también escribe para varias revistas como autora invitada. Es la ganadora del premio Autores Científicos Canadienses de 1997. En 1995 se le otorgó el premio principal del Consejo Científico de Columbia Británica por su trabajo en comunicaciones científicas. Es una experta bióloga de campo y es autora de la recientemente publicada guía de campo, Birds of the Pacific Northwest (Aves del Pacífico Noroeste).

Lecciones Aprendidas en el Campo es una publicación producida por el Programa de Apoyo a la Biodiversidad.

Director Ejecutivo: Kathryn Saterson
Administrador de la Serie: Richard Margoluis
Coordinador de Fascículo: Richard Margoluis
Editor Administrativo: Norma Adams
Fotografía: John Parks Trabajo
Artístico: Anna Balla
Diseño: Design Consultants, Inc.
Impresión: Linemark Printing, Inc.
Traducción al español: Cristina Goettsch Mittermeier
Edición de la versión en español: Angela Mast